Marsaxlokk , el pueblo marinero más bonito de Malta

Después de recorrer las calles de La Valletta, visitar la famosa Cueva Azul y realizar la clásica excursión a la isla de Gozo, en tu viaje a Malta debes reservar al menos un día para disfrutar de uno de los rincones más deliciosos de este destino, un encantador pueblo marinero de Marsaxlokk.

Esta localidad se sitúa en la escarpada costa del sur de Malta. Fueron los fenicios los primeros en establecerse allí, debido a su posición estratégica. Se dice que la tradición actual de dibujar un ojo de Osiris en la proa de las embarcaciones se debe a ellos, que a su vez habrían traído a la isla después de haberlo visto en los barcos veleros que surcaban el Nilo hace milenios. Así de larga y fascinante es la historia de los orígenes de Marsaxlokk, un lugar que ejerce sobre el viajero una fascinación muy especial.

La postal clásica de Marsaxlokk es la de las barquitas meciéndose en el puerto y los vivos colores de las fachadas de sus casas. El amarillo y el azul llenan el paisaje, un patrón cromático sólo roto por el color rojo de la cúpula de la Iglesia de Nuestra Señora de Pompeya.

En el paseo marítimo del pueblo se alinean una serie de restaurantes marineros donde se cocinan excepcionales platos de pescado. Aunque sólo sea para disfrutar de una comida o una cena, ya merece la pena viajar hasta Marsaxlokk. El plato estrella es el lampuki, un pescado que sólo se cocina y consume aquí y en las Islas Baleares, donde se le conoce con el nombre de llampuga.

Para redondear la experiencia de un día en Marsaxlokk, vale la pena madrugar un poco y acudir al mercado de pescado que tiene lugar los domingos a primera hora, un espectáculo mágico que nos brinda todo el sabor del Mediterráneo más auténtico.

 

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