La rotonda mágica de Inglaterra

Si para un turista extranjero conducir por las carreteras del Reino Unido es ya una prueba que requiere mucha atención, no digamos nada si se tiene la mala suerte de toparse con esta demencial rotonda, o mejor dicho, conjunto de rotondas, en la localidad de Swindon, en el suroeste de Inglaterra: una cosa llamada The Magic Roundabout, la rotonda mágica.

La imagen de la señal de tráfico lo dice todo: por mucho que la llamen”mágica” está macrorotonda formada por otras cinco rotondas menores se merecería otros adjetivos, como por ejemplo complicada, caótica o imposible. Si viajas por esta parte del país, entre las ciudades de Bristol y Cardiff, capital de Gales, lo mejores evitar pasar por aquí. ¿Exagermos? En absoluto. Vas a ver por qué.

No sabemos quién fue el inventor de The Magic Roundabout pero esta claro que hizo todo lo posible por complicarle la vida a los conductores británicos (y de paso también a los turistas incautos). Y es que se da la circunstancia de que en las cinco rotondas menores el sentido de la circulación es como el de las agujas del reloj, mientras que en la rotonda central en el sentido es justamente contrario. Y todo esto, circulando por la izquierda. La receta perfecta para el caos.

Uno podría esperar que este fuera uno de los grandes puntos negros de la red viaria británica, pero la realidad es que la mayoría de los conductores que se adentran en este laberinto de rotondas hacen caso omiso de las normas, conducen hacia donde quieren y salen de allí sanos y salvos. Eso sí, todos ceden el paso a los que ya están en el interior de cada rotonda.

Pero esto solo sucede porque ya están acostumbrados, así que si alquilas un coche en tu viaje al Reino Unido, lo mejor es tratar de evitar la “rotonda mágica” para ahorrarte nervios y tal vez algún incidente desagradable.

 

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