Los elefantes rojos de Kenia

Son las grandes estrellas del Parque Nacional del Tsavo, en Kenia, el animal que todos quieren ver de cerca y fotografiar: los elefantes rojos.

Pero para que ningún viajero se lleve una decepción, antes de contratar su safari en este gran santuario natural africano es justo que señalemos algo: la piel de estos elefantes no tiene ninguna pigmentación especial, es gris como la de muchos otros paquidermos. El peculiar color rojizo que nos ofrecen las imágenes es el de la tierra del parque, rica en metales ferruginosos, en la que los elefantes disfrutan tanto revolcándose. Los baños de polvo les sirven para proteger su piel de las picaduras de los insectos.

El ritual es siempre el mismo: después de bañarse en un río o un lago, los elefantes se tumban y dan vueltas en el suelo de la orilla para quedarse totalmente impregnados de lodo rojo, tiñendo así sus gruesas pieles. Incluso durante la estación seca, cuando el cauce de los ríos se seca y el agua escasea, los elefantes escarban en el suelo para levantar nubes de polvo rojo del Tsavo.

No siempre es fácil encontrarse con los “elefantes rojos”, no solo porque el número de ejemplares ha descendido de forma dramática en los últimos años, por culpa de los cazadores furtivos y el tráfico ilegal de marfil, sino porque estos animales son cada vez más esquivos y prudentes, y evitan su presencia en las rutas clásicas de los safaris fotográficos.

Así que el “elefante rojo” es cada vez más raro y difícil de encontrar. Y si las autoridades no ponen remedio, pronto serán solamente un recuerdo.

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