Cabo da Roca, el fin del mundo en Portugal

El punto más occidental del Portugal continental (y de Europa), el espectacular y evocador Cabo da Roca, se encuentra unos 40 kilómetros al oeste de Lisboa, por lo que se convierte en una fantástica excursión si estás de visita en la capital lusa.

Tomando la ruta de Sintra, en poco más de 30 minutos en coche atravesando el Parque Natural de Sintra-Cascais llegaremos hasta este gran acantilado que se alza a 140 metros de altura sobre el Océano Atlántico. Otra opción es tomar el autobús número 403 que sale desde el centro de Cascais y cuya última parada se encuentra cerca del cabo, donde los antiguos griegos y romanos pensaban que se acababa el mundo.

El lugar es sencillamente maravilloso, uno de esos paisajes que le hacen sentir a uno pequeño e insignificante. Las olas y el viento azotan sin piedad el acantilado. Además, las vistas desde su mirador son grandiosas. Junto a él se levanta un monolito en el que figuran inscritas las coordenadas geográficas de este punto. Todo el mundo se fotografía junto a él.

Otra gran atracción en Cabo da Roca es el viejo faro, que data del año 1772, lo cual hace de él uno de los más antiguos de Portugal. Al tratarse de un sitio tan turístico no falta la cafetería-restaurante y, claro está, la tienda de souvenirs. Uno de los recuerdos preferidos por los visitantes es el certificado que acredita su paso por el punto más occidental del continente.

La visita vale mucho la pena y no te dejará indiferente: el Cabo da Roca es ese fascinante lugar, como escribió Luis de Camoes en suépica obra Os Lusiadas “donde la tierra se acaba y el mar comienza”.

 

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