Cala Mesquida, dunas y aguas cristalinas en el Llevant de Mallorca

Una de las playas más bonitas y mejor conservadas de la costa de Llevant, al este de Mallorca, es sin duda la de Cala Mesquida. El principal atractivo de este arenal es, además de la calidad y nitidez de sus aguas, el fabuloso paisaje formado por grandes dunas remontantes, las más grandes de Baleares, que se internan hasta un kilómetro tierra adentro.

Probablemente es la playa más alejada a la que podemos ir desde Palma de Mallorca, pero no se trata de una distancia imposible, apenas 75 kilómetros. Solo un par de hoteles rompen la belleza del paisaje, una zona protegida de grandes pinares y colinas coronadas por viejas torres de vigilancia.

Precisamente uno de los puntos fuertes de pasar uno o varios días en Cala Mesquida es la posibilidad de recorrer estas rutas verdes, a pies, en bicicleta de montaña o a caballo. Por ellos podemos llegar también hasta las playas de Cala Ratjada, principal núcleo turístico de la zona, y Cala Agulla, entre otras.

Pero volvamos al paisaje dunar de Cala Mesquida, poblado por lentisco y pinos,en el que destaca una gran duna conocida como Es Munt Gros. Una pasarela de madera nos permite admirar la espectacularidad de esta zona costera sin tener que caminar penosamente con los pies hundidos en la arena.

Desde la playa, dotada con todos los servicios, se puede acceder a la zona de rocas, un área natural bajo protección donde anidan gaviotas y cormoranes. Y en el horizonte, los días más claros, se divisan las costas recortadas de Menorca. Si no ves la isla de día, la verás por la noche, cuando el faro de Artrux emite sus destellos sobre las olas desde 40 kilómetros de diatancia.

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