La Roca Parus, maravilla natural del Mar Negro

Quienes conocen las costas del Mar Negro saben bien que, a pesar de su nombre, se trata de un mar lleno de lugares preciosos y sorprendentes que vale la pena conocer. Uno de ellos es la Roca Parus, también conocido como “la Roca Vela”, que con su caprichosa morfología se alza en la orilla a pocos kilómetros de la ciudad-balneario de Gelendzhik, un popular destino de sol y playa para los turistas rusos.

La “roca vela” es una formación geológica realmente singular. Cuando unola ve entiende perfectamente el por qué de su nombre: una gran roca plana y estrecha, como una gran vela de barco extendida.

Sus dimensiones son considerables: más de 30 metros de altura y 20 de largo, y tan solo un metro de grosor. Para añadirle más espectacularidad hay que destacar su posición completamente perpendicular con respecto a la línea de costa, con el aspecto de un gran velero de piedra que se ha quedado varado en tierra.

Cerca de la base de este imponente monolito hay además un peculiar agujero (que a alguno le recordará a la Foradada en Mallorca). Su origen es incierto. Hay quien afirma, sin ninguna base real por cierto, que se debe a que esta roca fue utilizada como defensa durante la guerra del Cáucaso y el agujero fue creado por una bala de cañón perdida.

Sea como sea, la Roca Parus fue declarada monumento natural en el año 1971 y ahora se encuentra bajo especial protección. Una cosa es segura: por muy fuerte que sople el viento en la vela, esta roca no se va a mover de allí.

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