El Puente de los Suspiros en Venecia

El Puente de los Suspiros es uno de los puentes más famosos de Venecia. Este puente curvado, cerrado y completamente construido en piedra caliza blanca, fue construido entre 1600 y 1602 para conectar el Palacio Ducal con la prisión de reciente creación, la Prigioni Nuove, situado al otro lado del canal Rio di Palazzo.

Además de su estética, el puente es muy popular por la leyenda que encierra, y por su función original: por él pasaban los prisioneros desde las salas de interrogatorios del palacio con destino a las celdas. Se dice que, cuando los reos realizaban este tránsito, echaban un último vistazo a través de las estrechas ventanas enrejadas del puente y lanzaban un suspiro de tristeza.

De esto nació el nombre de este puente: el Puente de los Suspiros, aunque hay serias dudas sobre la veracidad de esta historia. Cuando el puente fue construido ya habían quedado atrás los años de los procesos inquisitoriales y las ejecuciones sumarias en la Serenísima República de Venecia. Además, no había mucho que ver de la ciudad de los canales desde el interior del puente a través de aquellas minúsculas ventanas.

Pero esto es algo que los guías turísticos ignoran sistemáticamente, de forma deliberada o no: no dejemos que la realidad nos arruine una buena historia.

Hoy en día, el puente está asociado a una leyenda diferente que cuenta que si una pareja de amantes se besa en una góndola al atardecer bajo el Puente de los Suspiros, conseguirán el amor eterno y la felicidad. Cierto o no, vale la pena intentarlo.

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