Mljet, la isla de la ninfa Calypso

Mljet es una isla de forma alargada de 37 kilómetros de longitud y apenas 3 km de anchura que se sitúa de forma paralela frente a la Costa Dálmata y que reúne en un solo lugar todos los atractivos que han hecho de esta región una de las más bellas del Mediterráneo.

Este destino prodigioso es además conocido por ser la legendaria isla donde vivió la ninfa Calypso, la misma que sedujo a Ulises tal y como se relata en la Odisea de Homero. El héroe de la Guerra de Troya cayó en las redes de Calypso durante siete años, hasta que pudo librarse del hechizo y continuar su viaje de regreso a Ítaca. Los que viajan hoy a Mljet siguen quedando atrapados sin remedio, aunque esta vez cautivados por la belleza de este paraíso verde y azul del Adriático. Como curiosidad, cabe destacar que el único hotel de la isla se llama precisamente Odisej. Muy apropiado sin duda.


¿Qué ver en Mljet? Dadas las dimensiones de la isla, ésta es ideal para ser recorrida a pie, aunque se puede alquilar una bicicleta o una moto. El extremo occidental de la isla es una zona natural protegida. Se puede visitar (el acceso cuesta 12€), pero sus senderos solo se pueden explorar caminando. Dentro del parque se halla las localidades de Polace y Pomena, base para los que quieren disfrutar del turismo de aventura en Mljet.

A las afueras del pequeño pueblo de Polje se encuentra la Cueva de Ulises, a la que se accede atravesando un túnel de unos 30 metros de largo. Otras localidades de la isla que merece la pena visitar son Okuklje, Saplunara, Govedari y por supuesto el puerto de Sobra, puerta de entrada a la isla. 

Imprescindible es la visita al Monasterio de Santa María, situado sobre un islote en medio del lago Veliko Jezero. Las escasas playas de la isla (el litoral está dominado sobre todo por grandes y escarpados acantilados) son en realidad pequeñas calas de piedra muy parecidas a las que hay en Menorca.

 

Viajando por Europa las palabras clave son , , .