Las Casas Negras de Escocia

Siglos atrás, en las Highlands de Escocia y de Irlanda proliferó un tipo de casas muy características conocidas popularmente como blackhouses (casas negras). Se trataba de viviendas largas y estrechas, a menudo construidas en paralelo y adosadas a los muros de piedra de la casa vecina.

Hoy estas casas con techo de paja forman parte del paisaje rural de las tierras altas escocesas. Los turistas las fotografían e incluso visitan su interior. Sin embargo, la vida en ellas no era precisamente agradable: el fuego interior que calentaba las viviendas no tenía chimenea por la que escapar, y los moradores tenían que acostumbrarse a convivir con el humo, lo cual desde luego no era nada saludable. Pero tenían un motivo para hacerlo.

El humo se filtraba en la paja del techo, ahuyentaba a los insectos y la ennegrecía. Después, esta misma paja podía ser usada como un eficaz fertilizante para sus cultivos. Así, cada año el techo era renovado.

Por si las condiciones de vida no eran suficientemente duras, los habitantes de las blackhouses compartían techo con los animales de granja. Humanos a un lado; cerdos, cabras, ovejas y gallinas al otro. Y todos entraban y salían de la casa por la misma puerta. Por increíble que parezca, hace 50 años todavía muchas de estas blackhouses todavía estaban habitadas.

A finales del siglo XIX las gentes de estas tierras empezaron a abandonar estas casas para vivir en otras mucho más confortables e higiénicas, con chimeneas y muros de ladrillo blanqueados con cal. Por oposición, estos nuevos edificios fueron bautizados como whitehouses, casas blancas.

¿Dónde ver las más auténticas blackhouses escocesas? El mejor lugar es la isla de Lewis, en las Hébridas Exteriores, concretamente . en el pueblo de Gearrannan. Algunas de ellas se han convertido en museos de una época que ya no existe.

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