Viajar en tren por Irlanda

Hay muchas formas de recorrer la isla esmeralda, pero el ferrocarril sigue siendo una de as más fascinantes y poco conocidas. Viajar en tren por Irlanda es toda una experiencia, económica y llena de agradables sorpresas. Si esta es tu elección, sigue leyendo y sabrás todo lo importante que hay que tener en cuenta para organizar tu viaje:

La red ferroviaria de Irlanda sirve a toda la isla a través de Irish Rail, aunque la zona del Ulster, que como ya sabes forma parte del Reino Unido, está operada por la compañía Northern Ireland Railways. Hay también un servicio especial llamado Dart (Dublin Area Rapid Transit) que cubre la zona de Dublín, incluida la costa, desde Howth y Malahide al norte de la ciudad hasta Greystones, ya en el Condado de Wicklow. El Dart se coordina y complementa perfectamente con el Luas, el metro dublinés.

La principal ventaja de viajar en tren en este país es la de poder disfrutar de sus verdes paisajes cómodamente desde los vagones, que en la mayoría de líneas son bastante modernos.

Las línea más importante y transitada es las que conecta las “dos capitales” de la isla: Dublín y Belfast, que cuenta además con interesantes paradas en Dundalk y Portadown. El trayecto dura algo más de dos horas y hay bastantes frecuencias diarias. Otra de las más destacadas es la línea que conecta Dublín con Cork, la ciudad más importante del sur de Irlanda, aunque para el turista pueden resultar más interesantes Galway, para poder dar el salto a las islas de Aran, o la encantadora ciudad literaria de Limerick. Todos estos destinos se encuentran a menos de 3 horas de viaje.

Es muy conveniente adquirir los billetes online con antelación si viajamos con Irish Rail, lo cual nos puede suponer un ahorro de hasta el 50 %. Por desgracia, esta opción no está disponible en el caso de NI Railways (para moverse por Irlanda del Norte), cuyos billetes solo están disponibles en las taquillas de las estaciones.

 

Viajando por Europa las palabras clave son , , .