El verdadero Puente de los Espías de Berlín

Son muchas las películas de espías donde se producen escenas de intercambios de prisioneros, normalmente agentes de uno y otro bando, entre los Estados Unidos y la Unión Soviética. Uno de los puntos reales de intercambio más importantes fue el Puente de Glienicke, entonces en la frontera entre la zona occidental de Berlín y la oriental. El genuino y verdadero Puente de los Espías.

Ahora, al calor del éxito cosechado en taquilla por la película del mismo nombre dirigida por Steven Spielberg y protagonizada por Tom Hanks, son muchos más los turistas que acuden a ver esta reliquia de la Guerra Fría.

Este puente cruza el río Havel, conectando el distrito berlinés de Wannsee con la ciudad de Potsdam, capital del Land de Brandenburgo. Fue construido originalmente en el año 1907 y, de repente, en los años 60 se convirtió en un destacado acceso fronterizo entre las dos Alemanias. Un punto caliente.

El primer intercambio se llevó a cabo el 10 de febrero de 1962. Los americanos liberaron al espía soviético Rudolf Abel a cambio de un piloto de la USAF que había sido capturado en plena misión llamado Francis Gary Powers. Los intercambios continuaron produciéndose hasta bien entrada la década de los 80.

Si no fuera por el peso de la historia que carga esta vieja estructura de hormigón y acero, nadie haría el más mínimo caso al Puente de Glienicke.  Pero lo cierto es que hoy son muchos, especialmente tras la proyección de la mencionada película en todo el mundo, quienes se acercan a ver los restos de la antigua línea fronteriza, todavía visibles.

Viajando por Europa las palabras clave son , , .