Mauna Kea, el volcán más alto del mundo

Contrariamente a lo que todos pensamos, la montaña más alta del mundo no es el Monte Everest, sino el volcán Mauna Kea, en Hawaii. Bueno, eso siempre que tomemos como punto de referencia su base en el lecho del Océano Pacífico. Desde las profundidades hasta la cima, casi 10.000 metros de desnivel.

Hoy ya inactivo, el Mauna Kea es uno de los cinco volcanes en escudo que forman la Isla Grande de Hawai. Es una mole de tierra tan grande que la montaña se hunde gradualmente en el fondo del mar bajo la presión de su propio peso.


Para el turista, la excursión hasta la cumbre del Mauna Kea es una experiencia inolvidable. Allí le espera un aisaje único de rocas de lava, tundra alpina y la evidencia de un enrome glaciar que cubría el lugar hasta hace 11.000 años. Y elevada por encima de las nubes, la majestuosa cumbre. Todo muy diferente de la imagen clásica de las playas hawaianas.

Eso sí, hay que tener cuidado con el mal de altura, por lo que se recomienda a los turistas realizar paradas prolongadas durante su ascenso en coche para permitir su cuerpo se adapte poco a poco. Los mareos y la falta de oxígeno es un pequeño precio a pagar para disfrutar de esta visión maravillosa y unos cielos estrellados muy codiciados por los astrónomos.


Y es que el Mauna Kea es uno de los lugares destacados del llamado turismo astronómico. Hoy en día hay más de una docena de grandes telescopios en el sitio, cuatro de ellos  son los mayores telescopios reflectores ópticos del mundo.

La cumbre del volcán es el punto más alto del archipiélago y se puede ver desde casi cualquier lugar de la isla grande.

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