Los belenes napolitanos

Viajar a Nápoles en diciembre tiene un atractivo extra para el viajero: la posibilidad de vivir una de las tradiciones navideñas más arraigadas de esta ciudad italiana: la de los belenes napolitanos.

La principal característica de estos belenes es el realismo de sus representaciones, el tamaño de sus figuras y la ambientación, con vestidos y paisajes que nos trasportan al periodo más esplendoroso de la ciudad: el Nápoles del siglo XVIII. El resultado: una escenificación religiosa del mundo barroco que podemos admirar en las diferentes parroquias y museos de los barrios del centro de la ciudad.

Las figuras del pesebre napolitano son pequeñas obras de arte realizadas a mano en el barrio de Spaccanapoli (el “Nápoles roto”). Y si hay que elegir un belén qu evisistra durante tu estancia en la ciudad, hay que pasar a ver el de San Gregorio Armeno, famoso en todo el mundo por sus bellas figuras de terracota.

Este pesebre es algo más que un símbolo religioso, sino también un elemento descriptivo e identificativo de la cultura napolitana y una visita turística llena de encanto.

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Y para redondear tu viaje a Nápoles en época de Adviento no dejes de curiosear en los mercadillos que se instalan por los barrios más populares de la ciudad. El ambiente es muy distinto al de los mercadillos navideños centroeuropeos pero igualmente encantador. Uno de los mejores es el de la Piazza Carità, donde podremos comprar los saquitos de lentejas para fin de año y los tradicionales racimos de guindilla roja. Así se vive la Navidad al estilo napolitano.

 

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