Ría Formosa, tesoro natural del Algarve

En el extremo sur de Portugal, en la turística y preciosa región del Algarve, se encuentra uno de los tesoros naturales más grandes del país: Ría Formosa. En total, 18.000 hectáreas que se extienden entre las penínsulas de Ancão y de Manta Rota, a lo largo de los 60 kilómetros de costa.

El parque envuelve la ciudad de Faro por el sur, desplegando un espectacular paisaje formado por canales, islas, marismas y bancos de arena. Gracias a sus características físicas y por la variedad de sus ecosistemas, Ría Formosa está considerada como una de las zonas húmedas más importantes de Europa, un santuario de vida vegetal y animal, donde habitan numerosas especies de aves, mamíferos, reptiles, y peces, muchas de ellas amenazadas de extinción.

Además de su riqueza natural (el parque se incluye en la lista de “las 7 maravillas naturales de Portugal”), Ria Formosa está llena de huellas históricas. Toda la geografía del parque está salpicada de torres vigías, fortalezas, ermitas e iglesias de distintas épocas y estilos.

La mejor forma de explorar este laberinto verde, azul y dorado es con una excursión en barco desde Faro, Olhâo o alguna de las localidades que se encuentran en sus límites. También existe una red de senderos cuyo punto de partida se sitúa en el Centro de Visitantes, a las afueras de Olhâo.

Ria Formosa es también el lugar ideal para disfrutar del mar y la playa en verano. Las playas de esta zona son salvajes y solitarias, aunque prácticamente desprovistas de servicios. Destacan entre otras Vale do Lobo, la isla de Faro, la Culatra, la Cabanas de Tavira, la Cacela-Velha y la Manta Rota. Hay también una gran playa nudista, la del Barril.

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