Bonito, naturaleza salvaje en Brasil

Ninguna ciudad hace tanto honor a su nombre como Bonito, en Brasil. Paisajes y experiencias naturales sin fin nos esperan en este destino aún poco conocido fuera de las fronteras del país.

Quien crea que se trata de una afirmación exagerada, solo tiene que visitar algunas de las maravillas que se ocultan en estas tierras. Allá van algunos ejemplos: en primer lugar la Gruta do Lago Azul, el paraje natural más conocido de Bonito. Esta caverna tiene 80 metros de profundidad y 120 metros de largo, todo lleno de  estalactitas y estalagmitas que se reflejan en las aguas quietas de la gran laguna de aguas azules. Una experiencia mágica.

Saliendo del subsuelo seguimos encontrando tesoros naturales e Bonito, como sus cascadas y saltos de agua. La más destacada de todas es la llamada Boca do Jaguar, la catarata más grande de Mato Grosso do Sul, con 156 metros de espectacular caída. Pero aún veremos más de estas cataratas en lugares como el Parque das Cascatas, la Estancia Mimosa y el Rio do Peixe, donde además hay abndantes piscinas naturales.

Otros de los grandes atractivos de la región son el Abismo Anhumas, la mayor cueva sumergida del mundo, y el Parque Ecológico Rio Formoso, un paraje encantador que se puede recorrer a pie, a caballo o en bicicleta, ideal para la observación de aves y otros animales de la selva.


Bnita también es la oferta gastronómica de Bonito. Nuestro paladar se recreará aquí con platos típicos como los asados, el exótico y sabroso caldo de piraña y otros curiosos platos de pescado llevados allí por los emigrantes japoneses. Tampoco hay que dejar de probar la la taboa, la bebida típica de la región hecha a base de aguardiente, miel, canela, guaraná en polvo y hierbas naturales.

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