Subir al Monte Fuji

La montaña sagrada de Japón, el legendario Fuji Yama, cuya cumpre nevada vigila desde la dostancia la megalóppolis de Tokio. Parece un gigante inaccesible y sin embargo, su cima está al alcance de cualquiera. ¿Quieres subir al Monte Fuji?

Antes que nada, hay que decir que los mejores meses para emprender esta apasionante aventura son julio y agosto, cuando ya ha finalizado la época de lluvias, y los mejores días, entre semana, evitando los festivos. De otro modo nos encontraremos con una auténtica riada humana de peregrinos, turistas y curiosos. Además, existen varias rutas diferentes para llegar a la cima del volcán. Estas son las mejores:

La Ruta Yoshida es la más popular y la que cuenta con más servicios a lo largo del recorrido (aseos, puestos de comida, etc.). El ascenso dura cerca de 3 horas. Mucho más tranquila es la Ruta Subashiri, que discurre por la zona más frondosa de la falda del volcán. También es más larga pues se tarda unas 5 horas en coronar la cima.

En cambio la ruta más ciorta y directa es la Ruta Fujinomiya, aunque la más difícil, solo aconsejada a montañeros con experiencia, es la Ruta Gotemba, que además requiere más de 10 horas de camino.

Una vez arriba lo clásico es hacer el Ohachimeguri o la caminata alrededor del cráter del volcán, que tiene un diámetro de 780 metros. La circunferencia tiene una longitud de 3 km y conviene ir bien abrigado para soportar el frío viento que aquí sopla.

No debemos olvidar tampoco la importancia de la bajada, que es bastante dura debido a la numerosa cantidad de rocas sueltas y el consiguiente riesgo de resbalón. En todo caso, la experiencia es emocionante y hermosa. Vale la pena.

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