Ciudadela, el encanto de la vieja Menorca

Mahón es la capital de Menorca pero para la mitad de los menorquines el corazón de la isla se encuentra en el otro extremo: Ciudadela (en catalán Ciutadella), un destino elegante, señorial y con un delicioso sabor mediterráneo que cautiva a todos los visitantes.

No se concibe un viaje a Menorca sin una visita a Ciudadela, donde nos espera un paseo encantador desde el Castillo de San Nicolás hasta la Plaza de Ses Voltes, parada incluida en el Born para tomar algo en alguna de sus terrazas. En sus pulcras calles peatonales, llenas de comercios tradicionales, nos esperan más tesoros como la Catedral de Menorca, construida entre los siglos XIII y XIV sobre una antigua mezquita.

Pero la joya de la corona está en el Puerto de Ciudadela, tal vez el más bonito de Baleares, un lugar fascinante y precioso donde pasear y respirar su atmósfera mágica. Es casi obligatorio para y todos los viajeros disfrutar de una buena cena marinera en alguno de sus excelentes restaurantes.

Antes llegaban aquí los barcos de pasajeros procedentes de Mallorca o Barcelona, hoy lo hacen en el nuevo muelle construido hace algunos años un par de kilómetros al sur de Ciudadela, un poco alejado del centro.

Por último cabe recordar que cada 24 de junio se vive en Ciudadela una de las fiestas más bellas, multitudinarias y genuinas del Mediterráneo: los festejos de Sant Joan, que en Menorca (no solo en Ciudadela) se vive de una forma muy especial y divertida donde los caballos son los grandes protagoistas.

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