Shell Beach, la playa australiana de las conchas

Hay playas de arena dorada y gruesa, o blanca y fina como la harina; también hay playas de roca, de grandes piedras o pequeños guijarros redondos; pero también hay playas especiales como la de Shell Beach en Australia: una playa cubierta por millones de pequeñas conchas de molusco.

Para conocerla hay que hacer un largo viaje pues esta playa se encuentra en el territorio de Western Australia, uno de los más grandes y despoblados de la isla-continente. Pero el esfuerzo (más de 8 horas en coche desde la ciudad de Perth) vale la pena. Ante nuestros ojos una espectacular playa de más de 60 kilómetros que asombra por los destellos brillantes de la luz del sol sobre la alfombra anacarada de las conchas.

Esta peculiar composición se debe a una especie de caracola marina denominada Cardiid, que abunda en estas latitudes en las zonas donde al océano presenta una mayor salinidad. Son tantas y tantas las conchas acumuladas aquí durante milenios que se puede excavar un agujero de siete metros en la playa antes de encontrar el suelo.

Las aguas de Shell Beach son además limpias y azules, con escasa profundidad. Esta suma de atractivos hace que lleguen hasta aquí numerosos turistas. Y eso que la playa es absolutamente virgen y los hoteles o restaurantes más cercanos se hallan a kilómetros de distancia, dentro de la zona de Shark Bay, tan apreciada por los amantes del surf o los aficionados al submarinismo.

 

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