Navidad en la República Checa

La Navidad se vive de una forma diferente en Europa Central. Son famosos los mercadillos de Adviento de Alemania, Suiza y Austria, sin embargo son menos conocidos los de la República Checa, cuyos pueblos y ciudades ofrecen una atmósfera mágica, casi de cuento de hadas.

Sin duda el mejor ejemplo de todo esto lo hallaremos en Praga, la capital del país, una ciudad que se engalana con una magnífica decoración y un despliegue de luz y elegancia sin igual. Desde la orilla del Moldava hasta la Plaza de la Ciudad Vieja, el paseo está lleno de sorpresas y maravillas.

Es un espectáculo único y un lujo poder pasear por el Puente de Carlos iluminado con luces navideñas, visitar el Castillo donde se levanta un gran árbol de Navidad, perderse por las calles del barrio judío, disfrutar del cálido ambiente de las cervecerías tradicionales…

Fuera de Praga la Navidad sigue siendo bella en otros destinos como la joya medieval de Cesky Krumlov o la siempre elegante y distinguida ciudad balneario de Karlovy Vary, por citar solo dos de los destinos más populares.


Vale la pena probar los distintos tipos de pastas típicas que en estas fechas se toman en la República Checa, delicias que se elaboran de forma artesanal en casi todas las casas y que sirven para acompañar al imprescindible vino caliente, que suele estar especiado con anís estrellado, canela y clavo. Se vende en todos los mercadillos y es el método más eficaz para combatir el frío.

La Navidad en la República Checa cuenta con otras tradiciones curiosas como la de partir una manzana intentando que las semillas del interior formen una estrella; conseguir esto es asegurarse un año nuevo lleno de felicidad.

Viajando por Europa las palabras clave son , , .