Los Trulli de Alberobello

El pequeño pueblo de Alberobello, en la región italiana de Apulia, es famosa por unas construcciones tradicionales de mortero llamadas Trulli. Estas cabañas de piedra seca y techos cónicos atraen cada día a numerosos turistas que no se cansan de admirarlas y fotografiarlas.

Los trulli fueron construidos durante un período de la historia, en el siglo XVII, durante el cual había que pagar altos impuestos por las viviendas. A los ingeniosos habitantes de estas tierras región se les ocurrió la idea de construir unas casas que podrían desmantelarse en un corto plazo, en particular cuando los inspectores fiscales del rey de Nápones estaban cerca.

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La de Alberobello es una de las excursiones más típicas que podemos hacer desde la ciudad de Bari. En muchos de estos trulli se puede entrar, pues han sido convertidos en comercios, restaurantes y museos. Los techos terminan en un pináculo decorativo, a menudo con aleros salientes que desvían el agua a través de canales hasta una cisterna debajo de la casa.

Los gruesos muros de piedra de cada trullo son un eficaz escudo contra el sol de verano para sus habitantes. Por contra, durante los meses de invierno, el trullo se convierte en un espacio donde hace un frío espantoso en el que es difícil sentir calor incluso delante de la chimenea.

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Muchos de estos trulli todavía están habitados por los lugareños. Se calcula que en el pueblo y los alrededores hay unos 1.500, y todos ellos fueron designados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

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