Qué ver en Alicante

Asomada al Mediterráneo, la ciudad de Alicante se presenta como una fantástico destino para pasar unos días, disfrutando de las maravillas de la Costa Blanca pero también dedicando tiempo a los paseos urbanos, llenos de sorpresas y lugares interesantes.

Todo el centro histórico está lleno de edificios barrocos, testigos del esplendoroso pasado portuario de la ciudad. Y es que los orígenes de Alicante se remontan a la época en la que los griegos, que la llamaron Akra Leuke, colonizaban el Mediterráneo. Después de ellos dejaron su huella romanos, visigodos, bizantinos y árabes, hasta la conquista castellana en 1246.

Hoy Alicante, la segunda ciudad más grande de la Comunidad Valenciana, recibe millones de visitantes al año, atraídos por sus arenosas playas, su clima suave y agradable, sus coloridas fiestas, su patrimonio histórico y su legendaria vida nocturna.

Uno de los primeros lugares que debemos visitar es el Castillo de Santa Bárbara, construido en el siglo IX por los árabes y el monumento más emblemático de la ciudad. Se levanta majestuosamente sobre el monte Benacantil.

Otros lugares que no nos podemos perder son la Iglesia de Santa María, de estilo gótico, levantada sobre las ruinas de la que fue la principal mezquita en tiempos de los árabes, el MARQ (Museo Arqueológico de Alicante), la Concatedral de San Nicolás de Bari, una obra de Juan de Herrera, o el Ayuntamiento.

Además, el aeropuerto de El Altet cuenta con numerosas conexiones con muchas ciudades españolas y europeas. Esta es la principal puerta de entrada de turistas a la ciudad y se encuentra muy cerca del casco urbano y de las hermosas playas de la provincia.

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