El Nido de las Golondrinas en la Península de Crimea

Asomado vertiginosamente al borde de un acantilado sobre el Mar Negro se encuentra uno de los palacios más bellos y hermosos de la península de Crimea, al sur de Ucrania. Una elegante fortaleza neogótica convertida en excepcional balcón con vistas al mar a las afueras de la ciudad de Gaspra.

El Nido de las Golondrinas, pues así se llama este castillo, es un curioso vestigio de la Rusia Imperial que se levantó en 1895 sobre los restos de una cabaña de madera que el propio zar regaló a su médico personal de la corte.

Cuando la propiedad pasó a manos del barón von Stiengel la cabaña desapareció para dejar paso a la mansión neogótica que aun hoy sigue en pie, convertida en una gran atracción turística para la región. La llamamos castillo pero en realidad solo es una lujosa residencia . Sus torres y almenas tienen una función puramente ornamental.

Pero sin duda lo más llamativo del Nido de Golondrinas es su fabulosa ubicación. Desde el interior, los balcones y patios parecen asomarse al mismísimo abismo, con cobrecogedores salientes y barandillas de hierro que no parecen garantizar la seguridad y solidez que uno espera.

Pero aunque volcado sobre el mar, el Nido de golondrinas ha demostrado ser una construcción sólida y fiable, llegando a sobrevivir a un terremoto de gran magnitud (6-7 en la escala de Richter) que azotó la región en 1927. Como resultado, el acantilado desarrolló una grieta vertical pero el Nido de Golondrinas no sufrió ningún daño. Aun así, de manera preventiva, las autoridades decidieron cerrar el acceso de turistas y visitantes durante décadas.

Hoy por suerte sí se puede visitar. Hoy el castillo alberga un restaurante italiano y ha sido escenario de numerosas películas sobre todo en la época soviética.

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