Nicaragua: surf sobre el volcán

Se llama Cerro Negro. Es uno de los volcanes más modernos de Nicaragua, que  apareció de la nada a mediados del siglo XIX, y uno de los más activos. De hecho, su última erupción tuvo lugar en 1999.

Los lugareños lo respetan y lo temen. Los turistas en cambio lo desafían, visitando sus laderas, pisando sus coladas de lava petrificada, recorriendo sus senderos y practicando de portes extremos tan curiosos como el surf sobre lava. Una irreverencia que, aun a riesgo de provocar la ira del dios del volcán, hace las delicias de cientos de viajeros aventureros que acuden a este país centroamericano.

Cerro Negro se levanta al oeste del país, cerca de la costa del Pacífico. En su corta existencia ha conseguido elevarse más de 700 metros por encima del nivel del mar, y el proceso aun continúa.

Nicaragua es un país hermoso, entre el mar, la montaña y los recuerdos coloniales españoles. Si quieres vivir una experiencia distinta y emocionante, aprovecha para visitar la ciudad de Léon, famosa por su hermosa catedral de estilo español colonial barroco y después acercarte a las faldas de este volcán de la mano de una excursión programada.

Porque las agencias de esta región nicaragüense y algunos viajeros aventureros se han inventado el “surf sobre lava” que, aunque no es disciplina olímpica, es una actividad divertida, emocionante y no exenta de cierto peligro.

Y es que la lava es un material extremadamente corrosivo, quien se lance a deslizarse por ella debe andar bien protegido: casco, rodilleras y coderas. Las tablas paar descender estas laderas negras son diferentes a las que se usan para remontar las olas: más anchas y cuadradas.

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