Le Puy-en-Velay, en el Camino de Santiago francés

Tradicionalmente el tramo francés del Camino de Santiago se inicia en la localidad de Roncesvalles, en los Pirineos, pero para muchos europeos del Medievo que llegaban desde el centro de Europa el punto de partida está en la localidad de Le Puy-en-Velay, al sur de Saint Ettiene, en la región de Auvernia.

Así, la llamada Via Podensis, que salva los casi 800 km. de distancia entre esta localidad y los Pirineos, se inicia en esta pequeña villa, poseedora de un patrimonio histórico y artístico realmente impresionante. Un destino que brilla con luz propia entre las propuestas viajeras menos conocidas de Francia.

La Catedral de Santa María de la Anunciación, al final de empinadas calles empedradas, es una visión que sorprende a muchos visitantes. Aquí es donde los peregrinos reciben el bastón y las mochilas decoradas con la concha de los  jacquaires y el comienzo de la Via Podiensis cuyo objetivo final es la ciudad de Santiago de Compostela.

 Todo se inicia hace unos mil años cuando Godescalc, obispo de Puy, abrió la puerta que todavía lleva el nombre de la ciudad para iniciar su aventura de fervor religioso. Unas semanas después se convertía en el primer peregrino francés en ganar Compostela para rezar ante la tumba del apóstol.

Protegida por sus murallas, la ciudad antigua ofrece a los visitantes un paseo por la Edad Media a través de sus calles siempre empinadas y sinuosas, sus fachadas eclécticas y sus pequeñas plazas llenas de vida, el resultado de una exitosa renovación.

Vayamos a emprender el camino o no, es absolutamente recomendable visitar este pueblo, sobre todo lso sábados, donde se celebra un mercado tradicional sin igual en todo el país. Lleno de ambiente, aquí podemos encontrar los mejores y genuinos productos de Auvernia:  queso, miel, lentejas, setas, vino… Placeres menos espirituales y tentadores.

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