Maracaná, un estadio de leyenda

El estadio de Maracaná es uno de los lugares más emblemáticos de Río de Janeiro y durante mucho tiempo el estadio más grande del mundo. Uno de los templos brasileños del fútbol, donde este deporte es religión, que es hoy uno de los puntos más visitados por los turistas que visitan la ciudad.

La leyenda empezó en el mismo momento de su construcción, antes del Campeonato Mundial de 1950 que se celebraba en Brasil. Fue concebido para ser el estadio más grande del planeta, título que poseyó durante muchos años.

Maracaná fue el escenario de la mítica final del Mundial de 1950 en la que, ante 200.000 espectadores, la selección de Uruguay derrotó a la anfitriona y favorita Brasil, contra todo pronóstico, un hecho que ha pasado a la historia como “el Maracanazo”.

Sucesivas reformas para adaptar el estadio a las normativas de la FIFA para la celebración de eventos deportivos, han acabado por reducir la capacidad del Maracaná a casi 74.000 espectadores.

Pocos saben que el nombre oficial de Maracaná es Estadio Jornalista Mário Filho, en honor al periodista fundador del “Jornal dos Sports”, un diario deportivo local. Aunque se conoce en todo el mundo como Maracaná, nombre que proviene de un ave brasileña perteneciente a la familia de las ararás y papagayos.

Si viajas a Rio y te queda algo de tiempo entre la playa y la fiesta nocturna, es muy recomendable que te animes a visitar Maracaná, en especial en un día de partido. Aunque en Río cada equipo de fútbol tiene su propio estadio, aquí es donde se juegan los partidos con gran afluencia de público, y presenciar un partido de fútbol en el Maracaná es una de las experiencias más emocionantes que uno puede vivir.

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