Recorriendo París en tuk-tuk

Hoy resulta difícil encontrar a una postal de París en la que aparezca uno de esos taxis tuk-tuk tan populares en Asia, pero tal vez habrá que ir acostumbrándose a tan peculiar estampa, porque la capital francesa cuenta desde hace algunos meses con esta nueva forma de desplazarse tanto para turistas como para locales.

Dos docenas de tuk-tuk recorren las calles de París siguiendo itinerarios fijos y con unas 150 paradas en toda la ciudad entre las que no faltan la Torre Eiffel, el Museo del Louvre o la iglesia de Notre Dame entre otros lugares destacados.

Y lo mejor es que se trata de un servicio gratuito financiado por los carteles publicitarios que se pegarán a los lados de los carros. También ofrecen a los pasajeros algunos bocadillos y refrescos.

Los tuk tuk, bajo sus múltiples nombres (auto-rickshaw, autorriksha, auto, tempo, tuk-tuk, tuctuc mototaxi) son muy comunes en las aglomeraciones urbanas de India y Bangladesh, aunque también en Nepal, Tailandia, Sri Lanka, Laos, Camboya, Indonesia y Filipinas. En Europa, además de París, se pueden ver en el Chinatown de Londres, aunque allí son más una atracción turística que un medio de transporte.

En París no. Los tuk-tuk aspiran a convertirse en el gran medio de transporte alternativo de la ciudad, con una gran flota de completamente eléctricos, baratos y respetuosos con el medio ambiente. Eso sí, la imagen de París va a resultar bien diferente con estos vehículos por las calles. Para unos, más cosmopolita, para otros totalmente aberrante.

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