Londres: el retorno del Cutty Sark

El Cutty Sark, el que fuera uno de los barcos más rápidos de la historia de la navegación del siglo XIX, utilizado por la corona británica para el transporte de té, es una visita imprescindible para los turistas que visitan el observatorio de Greenwich. Ahora, después de unos años “en el dique seco”, los trabajos de restauración han finalizado y la reina Isabel vuelve a dar la bienvenida a esta nave-museo. 

La restauración comenzó en 2006 y se prolongó más de lo deseado por culpa de un incendio en 2007 que dañó gravemente la embarcación. Las labores finalizan justo a tiempo, cuando Londres se engalana para celebrar los próximos Juegos Olímpicos. Y es que una joya como esta merece ser cuidada. Construido en 1869, el Cutty Sark fue el último barco de vela construido son fines comerciales. 

De nuevo amarrado a orillas del Támesis, la entrada al Cutty Sark sigue costando £ 4,00, si bien el barco no es la única gran atracción de este lugar. Aquí se encuentra también el Old Royal Naval College, la obra maestra de Christopher Wren, excelente ejemplo del barroco inglés y patrimonio de la Humanidad, y el impresionante Museo Marítimo, el mayor museo náutico del mundo.

Tampoco podemos pasar por Greenwich sin  visitar el Royal Observatory desde donde parte el famoso meridiano que desde 1884 divide el globo terráqueo en dos mitades. O The Time Ball, la gran bola roja que cae por un mástil cada día a las 13:00, para que los marineros pueden comprobar sus relojes.

Además de todo esto, merece la pena dedicar un rato a pasear por el Greenwich Park, el más extenso de los parques de la ciudad, y eso hablando de la capital británica es decir mucho. Son en total más de 80 hectáreas verdes con árboles de variadas especies, avenidas, senderos, un jardín de rosas y un despliegue de belleza y serenidad difíciles de encontrar en otros puntos de Londres.

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