Sakura: cerezos en flor en Japón

La llegada de la primavera se vive con especial sensibilidad en ciertos lugares del mundo. Uno de ellos es Japón, donde las tradiciones siguen en estrecho contacto con la naturaleza y el espectáculo de los cerezos en flor, llamado Sakura, se vive como uno de los mayores acontecimientos del año.

Uno de los lugares predilectos por los japoneses para admirar esta maravilla es Yoshinoyama (el Monte Yoshino) que se encuentra en la prefectura de Nara y durante las primeras semanas de la nueva estación se llena de visitantes que acuden desde todas las partes del país.

Aquí, más de 30.000 cerezos en flor despliegan sus colores y su belleza para deleite de los visitantes. Familiares y amigos se reúnan en los parques a la sombra de los cerezos y compartan alimentos a modo de picnic para celebrar este acontecimiento. Si hay que elegir un lugar en el país del sol naciente para disfrutar de esta experiencia, ése es sin duda Yoshinoyama.

Además de un océano de cerezos, en el Monte Yoshino, que figura en la lista de Patrimonio de la Humanidad desde el año 2004, encontramos también numerosos templos y santuarios como Kinpusenji. En su sala principal se encuentra una gran estatua de Buda de siete metros de altura, la segunda más grande de Japón después de la que se encuentra en el templo Todaiji de Nara. Se puede llegar al templo desde la estación del funicular de Yoshinoyama.

Una belleza delicada y artística y un rito que roza la veneración a la Naturaleza. El Sakura es solo una expresión más de la sensibilidad y exquisitez de la cultura japonesa que a tantos occidentales fascina y seduce.

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