Las monedas en la Fontana di Trevi en Roma

Es uno de los grandes símbolos de Roma y sin duda la reina de las fuentes barrocas de la ciudad, nadie pasa por la capital italiana sin visitar la Fontana di Trevi y lanzar, como manda la tradición, la moneda de rigor al agua.

Todo el mundo pasa por aquí para contemplar la belleza de esta obra de Nicolo Salvi: Neptuno como dios del mar residiendo la escena y los tritones tratando de domar a los caballos de mar. Una bella composición en la que el agua se mezcla con las curvas del mármol mientras los carteristas se mezclan a su vez con los no siempre precavidos turistas.

El nombre de Trevi deriva del italiano Tre Vie (tres vías), ya que en su tiempo esta fuente se erigió en un importante cruce de calles de la ciudad. Hoy debe gran parte de su popularidad a películas como La Dolce Vita (1960) en la que Anita Ekberg se zambulle en sus aguas ante la mirada de Marcello Mastroiani. Sobra decir que está estrictamente prohibido bañarse en al fuente, por si alguien lo tenía pensado.

Sobre el asunto de las monedas, se estima que se arrojan unos 3000 € diarios a la fuente, es decir, cerca de un millón de euros al año. Este dinero se recoge cada noche y se destina a obras sociales, aunque regularmente  hay intentos de robar las monedas de la fuente, algunos realmente sonados.

La leyenda dice que se debe arrojar una moneda a la fuente, siempre de espaldas y por encima del hombro derecho, para asegurarse un próximo viaje a Roma. Si se arrojan dos monedas es probable incluso encontrar el amor en esta ciudad mágica.

Lanzar tres monedas es arriesgarse demasiado ya que nos conducirán al matrimonio o al divorcio. Eso es al menos lo que nos cuenta otra famosa película Three Coins in the Fountain, de 1953. Nos faltan datos para saber si la fuente cumple con su parte del trato.

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