Sicilia, el corazón del Mediterráneo

Sicilia, una de las cunas de nuestra civilización, ofrece una impactante experiencia a los viajeros que se animan a visitar la isla más grande del Mediterráneo. Primero por la belleza de sus paisajes, incluyendo más de mil kilómetros de costa salpicada de bahías, archipiélagos y volcanes, pero también porque Sicilia revela muchos componentes de nuestra cultura. Griegos, fenicios, cartagineses, romanos, bizantinos, árabes, normandos, españoles e italianos dejaron huellas de su presencia.

Sicilia es una de las grandes mecas del turismo en Italia. La lista de maravillas es interminable y justificaría viajar una y otra vez a ella, recorriendo sus caminos y asombrándose con sus tesoros. He aquí un resumen de los más notables:

Se puede dividir el territorio de origen volcánico de Sicilia en tres: las islas Eolias (Monte Sant’Angelo, Vulcano, Stromboli), el Canal de Sicilia (volcanes submarinos, el Giulia) y el Monte Etna. El ascenso que conduce hasta el cráter del Etna toma dos horas y media a pie desde el refugio Sapienza desde donde se toma el teleférico. Es una visita totalmente segura aunque sobrecogedora, con las imágenes de lava viva rodeada de un desierto negruzco y muerto.

En cuanto su vastísimo patrimonio cultural de entrada destaca Taormina, en la costa meridional, que combina la belleza de la bahía a la que se asoma con la de sus hermosos templos griegos, testigos de una de las épocas más doradas de la isla. 

Otras visitas imprescindibles son las de Siracusa y su anfiteatro, los templos dóricos de Apolo en Ortigia y las valiosas colecciones Museo Arqueológico, Agrigento y el “Valle de los Templos”, la capital Palermo, cosmopolita y cargada de historia, Segesta, Selinunte y no menos importante desde el punto de vista turístico, el emblemático pueblo de Corleone, patria chica de “El Padrino” en la novela de Mario Puzo, un destino para mitómanos y amantes de las historias de la Mafia.

También vale la pena hacer mención especial a su gastronomía. La cocina siciliana mezcla sutilmente los elementos que han aportado a lo largo de los siglos todas las civilizaciones que han pisado estas tierras. A ellas les debe el uso sorprendente de especias y hierbas en las regiones interiores y el magistral trato que se da en la costa a los platos de pescado y marisco.

Viajando por Europa las palabras clave son , , , , .