Los puentes de San Petersburgo

San Petersburgo es otra de esas ciudades que llevan el pomposo nombre de “la Venecia del norte”. Lo cierto es que su parte vieja está surcada de canales, ríos e islas, todas ellas unidas por una telaraña de más de 300 puentes, que son parte de su historia y un gran atractivo que sumar a los ya muchos con los que cuenta la capital de los zares. Este es un breve resumen de los más famosos y fotografiados:

Puente del Hermitage: el más romántco, de estilo veneciano, levantado para salvar los cursos de los ríos Neva y Moyka en el año 1766.

Puente Anichkov: cuatro imponentes estatuas de un hombre domando a un caballo, adornan las entradas de este puente. Simbolizan la lucha del hombre con la naturaleza. Las originales que custodiaban el acceso fueron regaladas por el zar al rey de Prusia y diez años después sustituidas por las que hoy vemos.

Puente Pikalov: aparece en todas las guías como el más hermoso de la ciudad. Desde él puede contemplarse una privilegiada vista de la Catedral de San Nicolás.

Puente del Canto: frente a la plaza del Palacio de Invierno, es llamado así porque uno de sus extremos desemboca directamente en la puerta del Coro del palacio. Su elaborada reja de hierro fundido compite en protagonismo con la hermosa y romántica vista que desde él puede contemplarse.

Puente del Banco: Es el más estrecho de la ciudad pero no por ello el menos apreciado. Cuatro cables sujetos por sendas estatuas de grifos alados doradas sostienen su estructura.

Puente de Pantaleón: Se encuentra en la confluencia de los ríos Moyka y Fontanka, cerrca del Hermitage. Fue el primer puente de cadenas de Rusia y es muy fotografiado por  los turistas gracias a sus elegantes  farolas adornadas con el escudo de armas y cuatro águilas bicéfalas posadas sobre coronas de laurel.

Para acabar, y dejéndonos muchos en el camino, citaremos los Puentes de colores: el Puente Azul (el más ancho de San Petersburgo) que une el palacio Mariinsky con el monumento ecuestre de Nicolás I, el Puente Rojo, el Puente Verde, el Puente Amarillo… Y asñi hasta completar un original arco iris, seña de identidad de esta bella ciudad.

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