Ladoga, el mayor lago de Europa

El lago Ladoga, al nordeste de San Petersburgo es el más grande de Europa. Una superficie de 18.135 km2 le convierten en un gran mar interior de agua dulce. En él encontramos más de 600 islas de contornos recortados y difíciles, dibujando golfos, bahías y cabos de todas las formas posibles.

El Ladoga es una fuente inagotable de agua dulce para San Petersburgo, la segunda ciudad de Rusia en número de habitantes y la capital de los zares. Toda su costa septentrional esta jalonada de espectaculares acantilados desde los que se obtienen magníficas vistas de las islas mayores. La ribera sureña del está en cambio llena de playas, tanto de arena como de rocas, y están cubiertas de sauces y alisos.

Una treintena de caudalosos ríos riegan el Ladoga, el más importante de ellos es el  Svir. Toda esta región está cubierta de espesos bosques e innumerables cursos de agua. Se calcula que cada año estos ríos vierten en el lago más de 70 km. cúbicos de agua, una cantidad que llega a ser el doble si sumamos las aprtaciones de las lluvias, las nevadas y las corrientes subterráneas.

En la historia de San Petersburgo el Ladoga ha sido muy importante ya que sus subidas o descensos de caudal afectaban directamente al caudal navegable del río Neva, dificultando la navegación y el comercio. Si no llegaban barcos, escaseaban los productos importados y los alimentos subían de precio.

El Ladoga no fue nunca un lago tranquilo y fácil de navegar. Se le consideraba peligroso por la irregularidad de sus fondos y por su poca visibilidad (en invierno suele nevar mucho y en verano la espesa niebla es muy frecuente). En los meses más fríos grandes áreas del lago se congelan y a menudo flotan pequeños icebergs. Además, debido a sus grandes diferencias de profundidad, a veces se producen oleajes lacustres impredecibles, una especie de marejada muy particular.

Por último cabe mencionar que el Ladoga es un paraíso para los pescadores. Más de 58 especies de peces nadan en sus aguas, desde salmones que llegan desde el Báltico a través de los canales hasta la famosa y deliciosa trucha de lago o taimen. Quien por primera vez haga una excursión al Ladoga desde San Petersburgo se sorprenderá al ver pequeñas colonias de focas anilladas tumbadas sobre las ricas de las islas deshabitadas, intentando tomar los débiles ayos de sol que llegan a estas latitudes. Incluso con suerte podrá avistar algún que otro delfín.

Viajando por Europa las palabras clave son , , , , , , .