Appenzell, tradición alpina en Suiza

La pequeña ciudad de Appenzell y el cantón homónimo se sitúan en un bello paisaje de colinas al nordeste de Suiza. se trata de una de las regiones más pintorescas del país donde se conservan viejas tradiciones rurales de los pastores alpinos.

En Suiza las casas de la región de Appenzell son conocidas por la decoración de las fachadas de las casas, a base de frescos. Una pequeña influencia de la vecina Austria. La pequeña y muy cuidada ciudad de Appenzell es además un punto de partida ideal para diversas excursiones por los alrededores.

Una telaraña de senderos de montaña recorre toda esta zona. Basta con tener buen ánimo y llevar calzado cómodo para acceder a casi todos los lugares de interés.

Si esto resulta demasiado flojo para los aficionados al montañismo, las formaciones rocosas de hasta 2500 m del Alpsteingebiet son el sitio ideal. En cuanto a los esquiadores, en invierno el gran atractivo de la zona lo constituyen los casi 200 km de pistas de esquí de fondo y tres familiares estaciones.

Ebnalp, una montaña de  1.644 metros de altitud, es considerada la puerta de entrada al Alpstein. Podemos subir hasta ella gracias a un funicular aéreo que parte desde Wasserauen en solo quince minutos. Las vistas desde arriba son impresionantes. Aquí se ubica la minúscula iglesia de montalña llamada Wildkirchli el Gasthof Aescher, una posada de montaña representada miles de veces en postales que parece sacada de un cuento infantil.

Una de las excursiones más originales desde Appenzell es el camino para pies descalzos en Gonten, un sendero natural muy frecuentado por excursionistas. Otras visitas cercanas son el pico de Kronberg, accesible con una telecabina desde Jakobsbad, y el Hohe Kasten (1.795 m), cuya cima ofrece una vista espectacular del valle del Rin. Para ascender al Säntis hay que tener cierta experiencia en escalada. Desde arriba se contemplan seis países distintos: Suiza, Austria, Liechtenstein, Italia, Alemania y Francia.

El paisaje invernal nevado de Appenzell es muy popular y del gusto de los que viajan en familia. Aunque no llegan a la altura de los que se celebran en Alemania, destacan los mercadillos de invierno, en especial el Chlausmarkt que se instala en la ciudad los domingos durante el periodo de Adviento.

En primavera y verano Appenzell se convierte en una delicia para la vista: verdes colinas y lagos cristalinos, pequeñas aldeas donde trabajan los talleres de artesanos, vacas pastando apaciblemente y fantásticos restaurantes y hoteles familiares donde relajarse y probar la rica gastronomía de los Alpes.

Viajando por Europa las palabras clave son , , , , , .