La costa belga del Canal: Knokke y Ostende

Muchos de los viajeros que visitan Bélgica pasan por alto asomarse a la pequeña franja costera del país (apenas 50 kilómetros), bañada por el Canal de la Mancha. En la misma línea férrea que nos lleva hasta Gante y Brujas, solo unos kilómetros más adelante, llegaremos a Ostende, una preciosa localidad bañada a orillas del Mar del Norte. No lejos de allí, algo más al norte, está también la otra joya de esta región: Knokke.

Ostende (en flamenco, Oostende) es conocida como “la reina de los balnearios“. Se trata de una ciudad pequeña, que podemos recorrer en un solo día. En verano sus largas playas de arena oscura están repletas de bañistas y amantes del windsurf.

A lo largo del paseo junto al mar se levantan hoteles y bloques de apartamentos, algunos realmente feos. Sin embargo, entre ellas se esconden encantadores restaurantes familiares donde se sirven deliciosos platos marineros, como el sole a l´ostendaise (lenguado al estilo de Ostende), los crevettes (pequeños langostinos) y, como estamos en Bélgica, los famosos moules (mejillones) con patatas fritas.

El verdadero encanto de Ostende está en pasear por su puerto y contemplar el furioso mar del Norte, tan distinto a nuestro apacible y luminoso Mediterráneo. En la parte vieja de la ciudad destacan las torres de la Iglesia de San Pedro y San Pablo y abundan los pequeños puestos donde se vende pescado fresco (sobre todo salmón y arenque), que podemos degustar allí mismo en pequeños bocadillos.

En una ciudad como esta, dedicada al ocio, no podía faltar un casino. Aquí se encuentra el más famoso de Bélgica, un curioso edificio que alberga también una interesante colección de arte.

Knokke, cerca de la frontera holandesa, es un resort de playa todavía más famoso que Ostende, debido sobre todo a la zona de Knokke-Zoute, un área muy exclusiva de villas donde veranean los belgas más pudientes. Esta ciudad no existió físicamente hasta que la construcción de una serie de diques en el siglo XVII posibilitó su poblamiento.

En Knokke debemos visitar Albertstrand, la playa más famosa de Bélgica, con un aire más aristocrático que el de las arenas de Ostende. También hay otros puntos interesantes como el casino o el Butterfly Garden, un invernadero donde revolotean cientos de mariposas de diversas especies. Caminando se puede lelgar a la zona húmeda de Zwin, una reserva natural de alto valor ecológico que comparten Bélgica y Holanda.

Para acabar nuestra visita a Knokke es una estupenda idea detenerse en Mother Siska y probar sus deliciosos gofres con forma de cinco corazones, famosos y apreciados en todo el país.

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Un comentario en La costa belga del Canal: Knokke y Ostende

  1. RAMÓN ESTRADE dice:

    Su artículo es muy interesante pero tiene usted un error de bulto sobre el que me parece que debo llamar su atención.

    Usted debe ser de algún sitio de la costa catalana, levantina o de la Costa del Sol por ejemplo, porque si no es difícil entender cómo puede usted escribir: “El verdadero encanto de Ostende está en pasear por su puerto y contemplar el furioso mar del Norte, tan distinto a nuestro apacible y luminoso Mediterráneo”.

    Desde luego, yo soy de Bilbao, pero lo mismo daría si fuese guipuzcoano, cántabro, asturiano, gallego o del golfo de Cádiz para que, aunque también sea nuestro el Mediterráneo y sin quitarle méritos a la furia del mar del Norte, tengamos un cariño más acentuado por el Cantábrico y el Atlántico que también pueden ser bastante furiosos y, si no, véngase un día de temporal a San Sebastián a ver las olas que saltan contra el muelle o a cualquiera de los puertos de la costa norte de nuestro país. También tenemos bonitos paseos a la orilla del mar para disfrutar de aguas alborotadas en días tranquilos e intratables cuando la mar se levanta con el pie izquierdo. No es necesario ir siempre a Ostende para gozar de esas sensaciones aunque, es cierto que Ostende merece ser visitado y, su artículo leído.

    Por lo demás y aunque en Francia también se comen “Moules-frittes” (cartel que induce a confusión, pues mucha gente cree que son mejillones ¿fritos?) su artículo me ha parecido muy informativo.

    Espero que no tome a mal mis observaciones que no implican intención de faltar ni de molestar siquiera; sólo reparar un olvido.

    Saludos

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