Guinness: cerveza y símbolo de Irlanda

El Gravity Bar, situado en la séptima planta del edificio Guinness Storehouse, ofrece la mejor vista panorámica de Dublin en 360 grados. Este es por tanto el bar más alto de toda Irlanda y parada final de la visita a la famosa fábrica dublinesa de la cerveza Guinness.

Y es que no se puede hablar de Irlanda sin mencionar en algún momento la cerveza negra Guinness, convertida ya en un símbolo de la identidad nacional de los irlandeses. Negra, espesa y amarga, esta famosa cerveza está omnipresente en todos los pubs del país. Y no solo allí, sino también en las tiendas corporativas que se reparten por toda la isla y donde se pueden adquirir infinidad de productos de esta marca, con la famosa imagen del arpa sobre fondo negro.

Un viajero no puede pasar por Irlanda sin beberse una pinta de Guinness en un pub, tal vez en Temple Bar, centro de la vida nocturna dublinesa. Hay otras cervezas tipo stout, como la Beamish o la Murphy’s Black, pero su popularidad está muy lejos de la mítica cerveza que todavía hoy se produce en Saint James’s Gate.

La factoría Guinness fue durante mucho tiempo la más grande del mundo. Fue Arthur Guinness quien inició la producción de esta bebida en el siglo XVIII. Su historia puede ser revivida en la Storehouse, lugar de peregrinación de cerveceros de todo el planeta.

La Guinness Storehouse es un edificio de siete plantas con forma de pinta gigantesca que ha llegado a convertirse en la primera atracción turística de Irlanda, con cuatro millones de visitantes al año. Aquí se muestra el proceso de fabricación y se exhibe una extensa colección de carteles, anuncios publicitarios y objetos de todo tipo relacionados con esta cerveza, también hay un tutorial sobre cómo servir y cómo beber correctamente una pinta de Guinness y una gran tienda de souvenirs.

La visita, como dijimos la principio, acaba invariablemente en el Gravity Bar donde desde podemos disfrutar de unas vistas privilegiadas sobre la ciudad. Sin embargo, éste no es el lugar idóneo para tomarse un trago de Guinness. Para empezar, aquí el precio de la pinta es más caro que en cualquier otro lugar. Además, saborear este oscuro y turbio líquido es algo más que beberse una cerveza, es una experiencia algo más profunda, es meterse en el alma misma de los irlandeses. Tal vez por eso es mejor pedirla en la barra de un pub cualquiera y disfrutarla en el ambiente perfecto, entre las risas y el calor de la gente.

Viajando por Europa las palabras clave son , , , , , , , .