Pilar de la Mola: el balcón de Formentera

La Mola es el punto más elevado de la pequeña pero preciosa isla de Formentera, situado a la vez en la punta más oriental. Un imponente faro se asoma al acantilado y, a sus espaldas, un bonito pueblo blanco: El Pilar.

Alejado de los otros núcleos turísticos de Formentera, en El Pilar de la Mola se respira una atmósfera de tranquilidad total. Apenas una treintena de casitas dispuestas a lo largo de la calle principal, algunos buenos restaurantes y por supuesto el mirador con unas magníficas vistas al Mediterráneo. Todo eso y además un famoso mercadillo hippy que hace las delicias de los turistas.


Este mercadillo se instala en El Pliar de la Mola dos veces a la semana: el miércoles y el domingo. A diferencia de los mercadillos de la vecina Ibiza se trata de un mercado vespertino que se inicia a las 16 de la tarde y acaba con la puesta de sol. Artesanía y ropa de segunda mano, obras de arte y bisutería… La visita al mercadillo es un must en todo viaje a Formentera.

En definitiva as un mercadillo más variado que el de Es Pujols y con un espíritu hippy mucho más marcado. Para disfrutar de un día redondo nada mejor que una mañana en una de las playas cercanas, una tarde paseando por el mercadillo de La Mola y una cena en alguno de sus restaurantes. Después, el paseo hacia el faro.

El faro se levanta junto a un acantilado de 200 metros de altitud. A sus pies hay una inscripción en piedra en honor del escritor Julio Verne, que ambientó aqui su famosa novela de 1877 “Héctor Servadac”.

 

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