Grasse, el aroma de la Costa Azul

Los mejores aromas y fragancias de la Costa Azul no están ni en la animada Niza, ni en la glamourosa Cannes ni en el opulento Mónaco. Para encontrarlos hay que viajar al discreto pueblo de Grasse, hacia le interior, camino de los Alpes del Sur. Un lugar que muchos conocen como  “la capital mundial de la perfumería”.

Todo el pueblo está lleno de coloridos jardines donde se obtiene la materia prima de sus perfumes. También hay una de las escuelas de perfumistas más famosa del mundo, y por supuesto decenas de comercios donde oler, sentir y adquirir sus delicadas creaciones.

callejuela-en-grasse-francia

Grasse aparece, cómo no, en la famosa novela de Patrick Süskind El Perfume. Un majestuoso edificio barroco alberga el Museo Internacional de la Perfumería donde el visitante es ilustrado acerca del origen y la evolución del perfume desde la Antigüedad hasta nuestros días.

la_ciudad_de_el_perfume_349_570xAllí vale la pena detenerse en la llamada Sala del Neceser, donde se exhibe la bolsa de aseo particular (el neceser) que usaba María Antonieta en sus viajes: un cofre lleno de tesoros como botellas de marfil y de ébano para esencias, varios tipos de jabones, porcelanas, chocolates y otras cosas que la reina debía considerar imprescindibles. El jardín del museo es espectacular e invita a un paseo entre plantas y flores de todos los rincones del mundo.

Hay muchas fábricas de perfume en Grasse y alrededores. Las tres más famosas son las de Molinard, Gallimard y Fragonard. Todas se pueden visitar. Lo mejor es no establecer una ruta fija, sino lanzarse a deambular por las viejas calles empedradas de la ciudad y dejarse llevar por los aromas de lavanda, rosa y jazmín que asaltan nuestro olfato en cada esquina. Una experiencia para los cinco sentidos, pero muy especialmente para uno.

 

Viajando por Europa las palabras clave son , , , .